Viajar es re-fácil, emigrar no tanto.

Viajar, el rico placer de conocer, compartir, aprender y aportar tus ideas y conocimientos a otras personas. Desde allá (Cuba), ¡Todo lindo!, en idioma venezolano, ¡Todo fino! Pero ahora quisiera dar mi punto de vista desde acá, esa otra cara de la moneda que muchos no cuentan, o simplemente es tan trivial pasar por esto que preferimos callarnos para aparentar ser personas exitosas y que en Cuba se llenen de orgullo de “nuestros logros”.

Este texto lo escribo en plena crisis del coronavirus, donde el mundo está revuelto, o más bien en sus casas, pero donde mi criterio podría no ser igual al tuyo, porque de eso se trata, que cada uno tenga su propio criterio.

Desde allá, jamás me contaron que el mundo era tan cruel como realmente es, pero este criterio es subjetivo, cada ser humano ha podido experimentar desde su punto de ser migrante, una historia diferente, una vida diferente y una circunstancia distinta. Incluso si viajas con una persona a tu lado, vienen al mismo país y tienen los mismos privilegios los primeros meses, créeme que tampoco es lo mismo. Todo parte desde tu formación familiar, que se va fortaleciendo con gotas de personalidad y visión de la vida. Todo eso va logrando en ti que cuando llegues a “este” mundo, seas o no una persona exitosa, perseverante y de mucho dinero.

Jamás imaginé vivir tantos fenómenos naturales en poco tiempo, jamás pensé ni siquiera salir de Cuba y que el mundo me cambiara tan rápidamente. En esta aventura viajera aprendes tanto, escuchas tanto, ves tanto y lees tan pocas cosas reales que te abruma continuar. No es menos cierto que la distancia causa sentimientos que jamás pensaste que tenías dentro, pues salen a la luz, salen a flote y te comienzas a preguntar por qué pasa. Enfermedades que nunca padeciste, incluso tu piel cambia, todo esto es y forma parte de la nueva vida, la que decidiste re comenzar, la que te tocó o la que tienes planeado cambiar.

Un día de esos de pinguino

El clima es algo bien loco, sobre todo cuando vives en los extremos del planeta. De repente hace frío en verano, o calor en invierno, llueve tanto en otoño como en primavera y sale el sol sólo para alumbrar porque no calienta. Me choca en la mente cuando abro mi ventana de cristal, el sol brilla, irradia y todos están caminado fuera con abrigos y gorros. Miro mi reloj y estamos a 15 de julio, abro mi Facebook y todos de campismo, fiestas, en trusa, bañándose en ríos, lagos, playas, de viajes por Ancón, Varadero, Cayo Santa María y tú, miras para tu closet y está lleno de abrigos, enguatadas, lycras que tienes que ponerte debajo del pantalón, zapatos para agua, abrigos para agua y frío y las lindas bufandas europeas que se ponen los cubanos cuando baja un poco la temperatura, de 30 a 28 grados.

Aflojen, que uno aquí pasa frío y ustedes allá en todo su verano, mi verano también, porque mi cuerpo pertenece al caribe, aunque lo forcemos a tiempos esquimales, en el interior siempre habrá un sol radiante.

No se te ocurra preguntarle a alguien si hace frío afuera, porque te dirán, ¡No, el clima está bueno hoy! Entonces tu concepto de un buen clima se traslada a esa mañana cuando tenías que ducharte para ir a trabajar, porque el calor nocturno no te dejaba dormir. Te pones un pullover, un jeans, unas zapatillas o tenis y abres la puerta de la calle. Ahí queda todo, sólo en la puerta de la calle.  Rápidamente entras y te cambias de ropa, no alcanza una prenda que no te pongas en tu cuerpo. Esta operación la repites varias veces, hasta que aprendes que el sol, es ficticio también.

Los fenómenos naturales que ocurren acá no son los que ocurren en Cuba, acá variamos a tsunamis, terremotos, fenómeno de marea roja, “temporal”, volcanes, grandes incendios forestales y aluviones. Todo un desfile de nuevos experimentos que para nada te gustarán. Seguirás prefiriendo un ciclón cada 3 años, donde sale Rubiera por la tele y te va diciendo el parte meteorológico, las categorías del “animalito” y su pronóstico para las próximas 24, 48, 72 y hasta 144 horas.

En este tiempo que he vivido fuera de mi país he experimentado también experiencias políticas, que, si bien es cierto que no quiero hacer de mi escrito algo relevante sobre este tema, es muy recurrente las preguntas que me hacen sobre “la dictadura” en Cuba. Realmente no pretendo responderla, al menos aquí, porque no es el objetivo, pero sí quisiera decir que en Chile he vivido, no sé si para bien o para mal, lo que se conoce como toque de queda, marchas en contra del gobierno, tanto de un extremo como de otro. He estado en etapa de cuarentena, he participado con su pueblo en los llamados cacerolazos, desde mi balcón, por supuesto. Y todo esto porque forma parte de su historia, de su cultura y de su lucha como sociedad que busca progreso. Creo y considero que a Chile le falta mucho, muchísimo por recorrer, pero todo comienza por un primer paso. Así como a Cuba y a tantos otros países que están por detrás en la historia.

En esos día de intenso frío.

Pero existe un estado, digamos una enfermedad que es muy común al parecer en estos países, se llama la Angustia. Jamás pensé sentirla, jamás la había sentido tan de cerca, mucho menos experimentado ataques fuertes de angustia.

¿Qué es la angustia? Es un estado de intranquilidad o inquietud muy intensas causado especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro.

Verdaderamente jamás imaginé sentir esto, y les comento que es tan terrible, sin ser sensacionalista, pero no existe cura, al menos que conozca, o no existe un medicamento para tanta desesperación. Ocurre cuando te quedas sin trabajo, cuando tienes muchas deudas, cuando sufres una desilusión amorosa o cuando la vida no te sonríe como debería, entre otros muchos factores.

También es importante sobre ponerse a cada una de estas causas y consecuencias de vivir lejos. Uno de los secretos que te ayuda a salir adelante es tu propia mente, la música que escuchas y de las pocas personas positivas que te puedas rodear. Aprovecha cada abrazo, cada beso y cada consejo. Podemos pedir mil consejos, podemos buscar e inventar mil soluciones imaginarias, pero el culpable o digamos que el que tiene la solución a los problemas, muchas veces eres tú mismo/a. Como ya te dije, todo está en tu mente, en tu forma de ver la vida, en tus proyecciones y en tu sol interior. Eso que nadie te lo quite, que nadie te lo robe y que nadie te lo apague.

Un día de esos. Buscando mi destino.

Si pierdes el rumbo, si pierdes la esperanza, si pierdes las ganas, hazte la misma pregunta: ¿Por qué me fui de mi país? ¿Qué objetivos persigo en la vida? ¿Qué quiero lograr estando acá? Y solo/a te darás respuesta. Persigue tus sueños, inspírate en personas que también lo han logrado, ¡Tú también puedes lograrlo! Pon tus manos, tu esfuerzo y toda tu fe. Y lo alcanzarás.

El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace .

Qué había en mi maleta de 32 kilos cuando salí de Cuba

Para todas las personas que hemos tenido la oportunidad de viajar, 32 kilogramos se nos han hecho, en ocasiones, algo bien pequeño. De eso quiero hablar en este post, de los 32 kilogramos que permitía la aerolínea COPA, cuando hice mi primer viaje fuera de Cuba.

Hace mucho tiempo, muchos años atrás, cuando vivía en la isla, tenía unos 14 años aproximadamente, y comenzó el gran flujo migratorio de cubanos a regresar al país, uno siempre se hacía la misma pregunta: ¿Qué lleva en esa maleta? ¿Traerá un chicle o un caramelo que me regale? No es menos cierto que en la década de los años 90, en Cuba había una crisis muy brutal. Un jabón palmolive o magnolia, era un regalo muy preciado, para no mencionar un chupa chupa de aquellos que tenía chicle dentro, eso era lo que todo niño anhelaba de regalo. Siempre las maletas llegaban llenas y se iban vacías, sólo con el olor que traían, y en ocasiones ni se iban (las maletas), eran también parte del regalo.

Todo era incógnito y uno añoraba saber, no era por ser chismoso, pero era por saber ¿Qué había del otro lado del “charco” (mar)?

Afortunadamente, antes que mi momento llegara, tuve el placer de abrir varias maletas de amistades, muchas cositas que venían dentro eran para mí, pero en realidad lo que más me interesaba era abrirlas. No sé si será uno de mis males, pero la verdad es que aún hoy, me apasiona abrir cajas nuevas, maletas cerradas y todo eso que venga con olor a nuevo.

Cuando llegó mi momento, le di muchísimas vueltas al asunto, no quería pensar en eso, aunque mi subconsciente siempre tenía la misma pregunta ¿Qué tengo que echar en mi maleta? Yo soy una persona que planifica y alista las cosas cuando se va de viaje, eso es bien importante para que no se te quede nada, sobre todo en este tipo de viajes “definitivos”. Pero es muy emocionante y de repente comencé a hacer mi lista, que ni se imaginan todo lo que puse para llevarme.

Realmente es demasiado complicado resumir toda tu vida en 32 kilogramos, pero la primera cosa que sí estaba seguro me llevaría, siempre lo tuve presente y aun hoy lo mantengo, son mis CDs. Tenía un porta CDs, de esos bien antiguos, de cuando se usaban los CDs para escuchar música, y tenías mil cosas en 700MB. En eso fue lo primero que pensé, eso no podría faltar en mi viaje, y saben por qué, pues porque para mí los recuerdos y las vivencias son mi mayor tesoro, son mi regalo más preciado.

Estoy seguro que muchas personas de mi época también hicieron lo mismo cuando les tocó partir definitivamente, porque podrán romperse aquellos zapatos que amamos, aquel pantalón que no lo queríamos ni lavar para usarlo 24 horas del día, por lo bien que nos quedaba, pero los recuerdos, esos sí que son muy importantes. Esos recuerdos de cuando nadie tenía cámaras digitales y las fotos eran: LAS ÚNICAS FOTOS DE LA FAMILIA, cuando alguien te prestaba una cámara y tú le sacabas fotos hasta a una mata de rosas del portal de tu mamá. Todos esos recuerdos quedaban en mis CDs, y por eso para mí era muy importante conservarlos.

Otros de los objetos preciados que se lanzaron para aquella maleta eran mis perfumes. Sencillamente se pudieron haber quedado algunos, pero cada uno significó un momento, una etapa que no quería olvidar. Por eso aún hoy, después de muchos años, aún están en mi mesita de noche, los pomos vacíos, sin olor pero ahí están, acompañando las nuevas fragancias de este otro lado del charco.

La poca ropa que se pudo colar en ese equipaje, prácticamente ni la usé, y tuve que devolverla al país de donde salió, por la sencilla razón del cambio de clima. El clima acá es bien frío comparado con el de Cuba, aún estando en verano, a veces tienes que ponerte abrigo o enguatada y soportar que todos te miren raro, porque nadie anda vestido de esa forma en verano. Ya me adapté al clima, me costó bastante tiempo, pero lo logré.

Ahora vuelvo a mirar aquella lista, la que hice y guardé, y es cierto que estamos poco informados sobre el mundo, sobre lo que hay fuera de Cuba y lo que se lleva de viaje cuando nos cambiamos de país. Me doy vergüenza a mí mismo, pero no me culpo, porque formó parte del proceso de aprendizaje por el que pasamos todos.

Créanme, si ahora mismo me fuera a vivir para otro país, no llevaría jarro, disco de instalación de Windows 8.1, lapiceros, gomas, sombrilla, pañuelos, jabonera, cuchara, tenedor, cordel, mucho menos horquillas, o palillos de tendedera.

Qué me dicen de esto: LECHE EN POLVO, verdad que yo sí que estoy loco, cómo se me ocurre a mí en un primer viaje, transportar semejante cosa, y si me hablan de almohada, ¡No! ¡Ahí sí que pasé! Tal parece que mi lista estaba conformada para irme a una escuela al campo. Para los que no conocen este término, una escuela al campo en Cuba, es una etapa de la secundaria o el pre universitario donde tienes que vivir en las montañas de Cuba, alejado de tu familia, trabajando, recolectando café, tabaco o papas. Es algo bien loco, porque aprendes a crecer antes de tiempo, pero en aquel entonces era terrible, ya que las condiciones de vida son más duras que como normalmente vives.

Bueno, pero formó parte del proceso y de esas cosas materiales que provocaban un apego a mi tierra, a mis raíces y a mi cultura, que sin dudas las llevo en el alma, esas sí que no se borran.

Si te tocara viajar, si ahora mismo tuvieras que salir de Cuba a otro país, por favor, te recomiendo lleves lo justo y necesario. En otros países hay jabones de baño, toallas, leche en polvo, leche descremada, leche sin lactosa, sombrillas y cubiertos, todos los que quieras y puedas comprarte, incluso de todos los precios. Pero no cargues con tantas tonterías, que abultarán y te harán llegar cansado a tu destino. Eso sí, ya que vivimos en una nueva época, puedes llevar tus fotos en memorias o discos duros externos, o simplemente en tu propio computador. Eso no lo dejes nunca, son tus fotos, tus recuerdos, tus momentos que no debes olvidar. Porque si olvidas de dónde vienes, pierdes tu esencia, tu raíz, tu cultura y dejas de ser tú.

Sueña sin miedos, vive sin límites, viaja sin fronteras.

Viajar a Torres del Paine: La 8va Maravilla del Mundo.

Viajar a las Torres del Paine ubicadas al sur del continente americano, es una de esas cosas que cualquier viajero del mundo, debe hacer al menos una vez en la vida. Considerada la Octava Maravilla del Mundo, la Reserva Nacional Torres del Paine en la Patagonia chilena, es un destino que visitan cada año más de 252 mil personas procedentes de todas las partes del mundo, según el Diario La Prensa Austral.

Desde mi llegada a Chile en el año 2016, todos me recomendaban visitar Torres del Paine. En realidad era un sueño por cumplir y una promesa a mi abuelo, siempre le decía que llegaría al extremo sur del continente americano. Realmente no sé desde cuándo creció en mí el alma de viajero, pero descubrí que eso era lo mío: viajar, viajar y viajar. La mejor sensación que siente mi alma es la de sentirse extraño y perdido en un lugar nuevo, en una nueva ciudad, en un bosque o una montaña por descubrir.

Viaje a  Torres del Paine: la Octava Maravilla del Mundo

El viaje a  Torres del Paine surgió de casualidad, tras una oferta de vuelo inaugural desde la Ciudad de Concepción a Punta Arenas (ciudad del extremo sur de Chile). El valor del vuelo salió en 48 mil pesos chilenos, al cambio serían unos 70 USD aproximadamente. En realidad compré el pasaje con muchos meses de antelación, en el mes de junio, para viajar a Torres del Paine en diciembre, ya  que es verano en el hemisferio sur.

La idea se concretó junto a otros amigos viajeros, que compraron justo el mismo vuelo y planeamos todo el itinerario juntos. Eran sólo 4 días para recorrer la Patagonia Chilena. Muy poco tiempo, pero suficiente para descubrir lugares nuevos. Me esperaba toda una aventura, un desafío mundial, porque me decían los propios chilenos que el viaje a Torres del Paine era muy agotador, y encima no estaba preparado para ello.

En Cuba las montañas no son tan grandes e imponentes como la Cordillera de los Andes y siempre me quedé con ganas de escalar el famoso Pico Turquino, la elevación más alta de Cuba, con una altura de 1974 metros sobre el nivel del mar. En este caso, la altura para escalar hasta  Torres del Paine  era de 2884 msnm.

Un mes antes del viaje a la Octava Maravilla del Mundo, comenzamos a buscar hostales baratos para hospedarnos, lugares para visitar en 4 días e itinerarios que podríamos hacer, encontramos el Hostal Estrellita Sur , el valor por noche fue de 9 mil pesos chilenos, al cambio aproximadamente 13 USD por persona, por noche. Está ubicado en la ciudad de Puerto Natales, a la que le llaman, las puertas a la Reserva Nacional Torres del Paine. En realidad es una ciudad muy acogedora, no hay delincuencia, todos viven como familia, se ayudan entre ellos, y una de las mejores cosas de toda esa rutina era el horario de acuerdo a la posición de la tierra. El atardecer era aproximadamente a la 1 am, mientras que ya a las 4 am estaba aclarando. Era fascinante estar casi todo el día en la calle, aunque el cansancio y el agotamiento llegaran, el sol no se iba.

Atardecer a la 1am en Patagonia Chilena

Llegó el día del vuelo desde Concepción-Punta Arenas, con una duración de tres horas llegamos a la Patagonia chilena. El viaje fue con la aerolínea LATAM. Una de las aerolíneas más importantes de América del Sur, con sede principal en Chile. Es importante que cuando lleguen  al aeropuerto, no vayan directo a Punta Arenas, para después volverse a Puerto Natales, porque  es bastante lejos. Lo recomendable es llegar del aeropuerto e ir directamente hacia Natales. Pueden comprar los billetes de bus con la empresa Buses Fernández.

El Ascenso a Torres del Paine

El día del ascenso a Torres del Paine, salimos bien temprano hacia el Rodoviario de la ciudad, el primer bus tiene salida a las 7 am, por un valor de 7 mil pesos (10 USD), también se puede comprar el pasaje por internet, la agencia se llama  Bus Sur. Y la ruta es: Puerto Natales-Laguna Amarga, luego de 2 horas aproximadamente llegas a la entrada de la reserva, donde se paga. Si eres residente o ciudadano chileno, tiene un precio de 6 mil pesos(8 USD aprox), mientras que los extranjeros, con el pasaporte, pagan 21 mil pesos (28 USD aprox).

Desde Laguna Amarga, salen buses que en 15 minutos te llevan a lo que sería el Hotel El Refugio, un lugar donde pueden hospedarse, pero suele ser muy costoso, al menos para las personas que viajan de forma económica, como fue nuestro caso.

Entrada a Parque Torres del Paine.

A partir de ahí comienza la travesía, con un tiempo de subida aproximadamente de 5 horas, si el clima está bueno, si tienes buena resistencia y si estás acondicionado con unos buenos zapatos y agua suficiente para los primeros tramos. El camino es variable, no es todo plano, por supuesto, estás ascendiendo a Torres del Paine, una montaña gigante, que se ve desde cientos de kilómetros a la redonda, y comenzarás a verla  si el día está soleado, pero sólo hasta que no la tengas enfrente no verás tu resultado.

Paisajes de trayecto

La travesía es muy larga, sobre todo si no estás adaptado a este tipo de ejercicios físicos. Se sufre, se suda, se ríe y lo disfrutas. Se recomienda la subida con una mochila pequeña, donde no debe faltar, frutos secos, bloqueador solar, ropa cortavientos, una capa ligera por si llueve, ropa de cambio por si  te mojas, una gorra o sombrero, lentes de sol, o ropa con tecnología dry fit, esta tecnología permite transpirar, o sudar, y se seca muy rápido, así evitamos resfriados, y no pueden faltar las botellas con agua (al menos 2) y al menos una de Gatorade o Powerade, esta bebida energizante que se utiliza en  eventos deportivos. No sé si es un mito, pero en mi caso creo que realmente  esta bebida aporta mucha  energía, y eso es una de las cosas que van a necesitar para viajar a Torres del Paine, la Octava Maravilla del Mundo.

Por el camino pueden  reabastecerse con agua de manantiales de manera natural, aunque llega el momento en que ya son  sólo rocas y ascensos empinados. Estaría mintiendo si digo que fue una fiesta el ascenso, porque para mí fue ¨una linda tortura¨, pero repetiría sin dudarlo . El premio final lo amerita. Hay que tener cuidado, porque en ocasiones solo se camina por la ladera de una montaña y los zapatos pueden resbalar. Eso sí, nunca estarás sólo en esta aventura, ya que hay guías que llevan a los grupos incluso aunque tú no lo contrates, ellos juntan a todos los viajeros  y van todos a modo de grupo. Lo que hace que te sientas más protegido en caso de accidente.

Durante el trayecto.

Es importante decir que hay fuertes rachas de viento, por lo que también se recomienda en este momento caminar agachados, o pegados al suelo, para no resbalar. Llevar la menor cantidad de artículos que puedan salir volando, cámaras ligeras o bien aseguradas al cuerpo, les aseguro que la experiencia y el resultado final, merece todo eso. Vale la pena cada gota de sudor. Estoy seguro que mis padres al leer este artículo dirán: ¡PERO ESTE NIÑO SÍ QUE ESTÁ LOCO! Y sencillamente la vida es una locura,  ¿Por qué no vivirla haciendo lo que nos hace bien al alma?

A mitad del trayecto está el Refugio El Chileno, donde  podrán tomar un ligero descanso para continuar. Casi al llegar, todo es rocas, y hay que reducir la velocidad de marcha, durante todo el recorrido encontrarás a muchas personas, tanto de subida como de bajada.

Y llega el momento de apreciar la majestuosa obra, después de tanto subir y bajar, con la lengua afuera, pero con la satisfacción de haber llegado. El día estaba soleado y se apreciaba en todo su esplendor: Los Cuernos del Paine. Lugar que quedó inmortalizado en el billete de mil pesos chilenos, como la 8va maravilla del mundo. Y un destino que no te puedes perder si  visitas la Patagonia chilena.

Billete Chileno de 1 000 pesos.
Foto en Torres del Paine.

Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás
-Nelson Mandela-

Frases cubanas más populares

En este mundo lleno de culturas, frases y palabras diferentes, por supuesto que el lenguaje cubano y sus modismos no podía faltar en esta ensalada de sinónimos y antónimos.  

Anteriormente había descrito con mis palabras, los significados de las palabras chilenas más usadas. Ahora les corresponde a las frases cubanas, traducidas al español y un intento de versión en chileno.

Cuando un cubano saluda a otro amigo, le dice esta frase: Asere ¿Qué bolá?, ¿Cómo está la murumba?, en este caso hace referencia a su estado de salud, y al estado actual del amigo al cual saluda. La murumba podría referirse a si el amigo tiene trabajo o no, si está estudiando, etc. Dependiendo de la región donde vivas en Cuba, se refieren de forma diferente al amigo, también suele llamársele: consolte, el mío, mi ambia, chamacón.

La frase cubana: Te pones fula (en chileno: brígido), hace referencia a varias cosas. Digamos que están estudiando en la escuela y alguien responde correctamente el ejercicio. También a este tipo de situaciones se le adjudica la frase: ¡Tas dura, la mía o el mío!, ¡Estás escapá! Otro significado de la frase ¡Te pones fula! Cuando dices muchas palabras a alguien, puede ser ofendiendo a alguien, un amigo te suele decir: ¡Ño mío, te pones fula, te pones de madre!

Cuando un cubano se levanta de mal humor, se levanta con el moño virao (En chileno: andai con los monos), y cuando un amigo le pide ayuda a otro se lo pide de la siguiente forma: Asere ¡Tírame un salve!  ¡Tírame un cabo!

Una de las frases cubanas más usadas es esta: ¡Voy a un mandao! Y hace referencia a ir a un lugar que no quiere decirte a cuál es. Esto aplica para esas personas que quieren saber todo de ti, a dónde vas y con quién te juntas. Para no responderle algo inapropiado, se le dice de la forma antes mencionada.

Si se encuentran dos amigas en la calle y hay una un poco demacrada, la otra le puede decir: ¡Oye mija, estás enyuprendi! Para irse de un lugar, en vez de decir: chao, o adiós, el cubano emplea esta frase: ¡Voy en pira!, ¡Voy bajando, que está nevando! o ¡Voy tumbando! (en chileno: loh juimos ),   también se le puede agregar esta otra frase a continuación: ¡La jugada está apretá! (En chileno: el weon cuático) Para hacer referencia a alguna situación incómoda o desagradable.

Cuando quieres decirle una frase a alguien que ha hecho algo loco, o no muy coherente con lo que debería hacer, por ejemplo: subir en su bicicleta a su hermano más chico en el timón, se le dice esta frase: ¡Asere, tú estás quemao de verdá!

Cuando alguien se desaparece sin decir adiós, o se va varios días sin dar motivos, se le dice: ¡Voló como Matías Pérez! Haciendo referencia al astronauta Matías Pérez, que voló en un globo aerostático desde La Habana en junio de 1856 y jamás se supo de él.

Si tienes hambre en Cuba, podrías decirlo así tal cuál, pero también es muy común utilizar la frase: ¡Estoy fachao!

Otra de las frases cubana más usadas es: ¿Oye, hasta cuándo son los 15 de Yaquelín?, haciendo referencia a que dejes de hacer lo que estás haciendo, que te están esperando, o simplemente que te apures, cuando vas a salir con un amigo o amiga.

Cuando yo era pequeño, en mi casa se usaba muchísimo la frase, ¡No le sigas buscando las 4 patas al gato porque se las vas a encontrar!  Y esto hace referencia a que no te sigas portando mal porque te voy a castigar o a pegar con la “chancleta” o chala, como suele decírsele aquí en Chile.

Otra de las frases cubanas es: ¡Gira, que te veo fijo! Esto hace referencia a cuando alguien está mirando fijamente a otra persona, dígase un muchacho a una muchacha, ella puede decirle la frase para que deje de mirarla. También se suele escuchar esta otra frase: ¿Qué me miras? ¿Te gusto o te caigo bien?

Imagen de Google

Una frase de asombro, o simplemente que hace alusión a una situación inesperada, una visita de algún amigo o familiar: ¡Candela pal CDR! O también ¡Candela pal sindicato!

Y cuando un cubano no tiene dinero, anda pasmao o sin wanikiki en la billetera. ¡Ah! pero siempre anda pensando en la yuma. La yuma hace referencia a un lugar o más bien a un país, Estados Unidos. Aunque en la actualidad en Cuba se utiliza la palabra la yuma para cualquier país del mundo. Sin embargo, esta palabra se emplea cuando vemos a una cubana que tiene una relación con un extranjero, se le dice: ¡La jevita esa anda con un yuma! Y llega otra palabra bien cubana: jevita o jevito, que su significado es: novio.

Como te diste cuenta, nuestro idioma también tiene muchísimas frases típicas, aunque estando acá en otro país, se me olvidan a veces, pero cuando nos ponemos a conversar entre cubanos, las recordamos todas.

La mejor experiencia de ser de otro país, es cuando quieres ofender a alguien en tu dialecto, ellos no te entienden, sin embargo, tú te desahogas y les dices hasta alma mía y ni por enterados. Después cuando te pregunten qué les quisiste decir, muy fácil: Que eres linda, y muy amable conmigo.

Me ha sucedido mucho que voy con amigos cubanos por las calles de Chile, quiero decirle algo a mi amigo o amiga sin que las personas que tengo al lado se de cuenta que estamos hablando de él o ella, y por supuesto, sale mi cubano que llevo dentro de mi alma, y la persona ni por enterada. Es una sensación inigualable jajaja, así que ya saben. No ofendan a nadie, no critiquen tanto, que los modismos y lenguajes pueden ser universales y cualquiera nos puede sacar un sable (llegar con la sorpresa que esa persona conozca y sepa lo que estamos hablando)

Si eres cubano, o extranjero, y conoces algunas de las frases de mi país, pues no lo dudes, déjame un comentario agregándola. Porque yo por ahora voy en pira, que la jugada está apretá. Ahora puedes buscar este significado: ¡No te tires con la guagua andando! O ¡No me des muela!

  • Coquito con mortadella
  • Chao pescao, mañana picadillo
  • Tumba catao y pon quinqué
  • Estoy pa tí, como Martí pa los niños

No soy perfecto, pero soy CUBANO, que es casi lo mismo

Hoy, 4 años en Chile. ¿Encontré la libertad?

Hace hoy, exactamente 4 años que volé de Cuba, y digo, volé, porque como todos saben, de Cuba no se sale sino es volando. Cuando decidimos dar este paso, siempre se juntan muchas razones y preguntas sin responder. Una de ellas y la que “motiva”, digamos a muchas personas es: Buscar la Libertad.

Cuando salimos de la isla, por el motivo que sea, pensamos en esa historia linda que nos contaron, ya hablé de ello en temas anteriores. La palabra LIBERTAD, para el cubano, significa mucho más que 8 letras, ya que hace varios años se habla de esa palabra y que sólo se consigue en EEUU, a la que la hacen llamar, la tierra de la libertad. No quisiera generar debates, porque cuando hablo de temas políticos siempre causo diversidad de criterios. Yo respeto cada pensamiento, y siempre pido, respeten el mío.

Cada quién interpreta la palabra mágica como desee, hay quienes son libres y viven aún en Cuba, hay quienes se sienten presos y viven en Norteamérica, sin embargo, hay quienes son felices y encontraron la razón de vivir en otros países y les va muy bien. También están esos cubanos que no se han adaptado a ningún país y han vuelto a la isla. En mi opinión muy personal, yo les aplaudo a todos. Les deseo desde mi corazón todas las cosas buenas que pueda existir.

A veces me pongo a pensar sobre la libertad, si la encuentras cuando sales de Cuba o cuando la compras viviendo en otros lugares. Es cierto que el sistema político cubano en ocasiones reprime sin razón, me ha pasado en determinado momento, muchas veces para obtener algo de dinero en una causa injustificada. Pero también, en el país que vivo actualmente: Chile, ocurre lo mismo. El gobierno reprime, encarcela y causa destrozos para obtener votos políticos y aceptación ciudadana. He tenido la oportunidad de comparar sistemas políticos, sistemas de gobierno y ya he visitado varios países. Al final, la libertad la consigues, donde tú seas feliz, donde te colme la vida y se te hagan realidad todos tus sueños. Ahí es donde encuentras la verdadera libertad.

Foto de Internet. Estallido Social en Chile

Cuando te vas, dejas muchas cosas materiales, te llevas 32Kg de “pacotilla”, que se multiplicará rápidamente en un camión de capitalismo. Pero hay cosas que no olvidarás y se transformarán, así como se transformaron en mi experiencia.

Vivir en otro país te hace muy fuerte, te hace mucho más maduro en muy poco tiempo, asumes la responsabilidad de tu casa, o donde vivas. Lo más curioso es el cambio de muchas personas para contigo. Soy del criterio que vivamos donde vivamos, nuestra Patria está allá, y se llama Cuba, la isla bella.

En estos 4 años he ganado muchísima experiencia, he ganado unos cuántos Kg más de peso, he ganado vivencias, historias para contar y muchísimos kilómetros de carretera y/o de vuelos. Pero también he perdido, he perdido el afecto de personas que pensé me querrían para siempre, ahora entiendo que eso no existe. He perdido la confianza de muchas personas que les deposité mi cariño. También he ganado lo mismo en otras, tal vez sea proporcional.

Conocí familias acá, visité muchos hogares donde me han atendido con un verdadero amor y cariño, de eso estoy y estaré eternamente agradecido.

Tuve la oportunidad de estudiar un programa de postgrado en una de las Universidades más prestigiosas de Chile y América Latina, a ella mi gran legado: Universidad de Concepción. Y por supuesto en este transcurso académico, conocí y compartí con compañeros de diferentes países: Ecuador, Sudáfrica, Estados Unidos, Mozambique, México, Alemania, Francia, España, Colombia, Venezuela y por supuesto, Chile.

Graduación Magister en UDEC

Las experiencias en clases fueron infinitas, el primer temblor de tierra estando en clases, las 3 generaciones de mi programa por las que pasé para nivelar conocimientos, y mis queridos profesores, siempre estarán en mi corazón, porque gracias a su paciencia y comprensión, logré demostrar que Cuba también merece un pedacito acá en la UDEC.

Pero: ¿Encontré la libertad? Puedo contarles que no, no la he encontrado, porque somos esclavos de otras cosas, ahora nuestras preocupaciones son otras. Migramos para evadir la política de Fidel, pero encontramos la política de Trump, Piñera, López Obrador, Moreno y otros tantos que gobiernan cada país del mundo.

Acaso no somos esclavos de las tarjetas de crédito, de los gustos caros, del consumismo, del último auto, o tal vez de las compañías de agua, gas, electricidad y teléfono. Somos esclavos de otras cosas, que no me vengan a mentir, no me intenten engañar, que ya viví en el monstruo y conozco sus entrañas. Pero, ahora mismo respondo a la pregunta que viene por inercia ¿Por qué no vuelves a Cuba si allá todo es maravilla? Pues no, no vuelvo por ahora, a pesar que es mi país, mi Patria y está mi familia. No vuelvo porque quiero esta libertad ahora, porque es aquí donde quiero vivir ahora, y eso creo que nadie tiene el derecho a quitármelo. Ya viví obligado un tiempo atrás, ahora soy yo. Ahora me obligo yo, ahora trabajo yo y me mantengo yo.

Así deberíamos pensar, los que somos almas libres, la Libertad es nuestra, y nadie debe quitárnosla. Viajemos porque nos da deseo, porque encontrar un nuevo destino sea una gran pasión y que nada ni nadie nos lo impida.

Los que niegan la libertad a otros no la merecen para ellos mismos. Abraham Lincoln

Qué ocurre en mi mente mientras viajo

Muchas veces me hago una pregunta, mientras yo mismo sé la respuesta. Hoy decido contarles el punto exacto donde comienzan mis viajes. 

Google Maps es una de las aplicaciones que más utilizo en mi celular y computador. Creo que lo mejor que han inventado son los mapas 3D, ya que nos permiten tener una perspectiva mejor lograda de los lugares más asombrosos del mundo, teniendo en cuenta que los más asombrosos no son necesariamente los más visitados por turistas. Todo depende desde el punto que lo mires. 

Si por mí fuera, visitaría cada lugar del mundo, por tan insignificante que fuese. Todos muestran una enseñanza, de todos los lugares se aprende algo y eso es lo mejor de viajar. Las bellezas arquitectónicas que encuentras en muchos lugares están aparejadas a una historia y eso es lo realmente sorprendente. 

Mi viaje comienza ahí, desde esa pequeña idea de visitar ese lugar, luego busco un papel, hago un itinerario y por supuesto, busco los mejores precios de hoteles, lugares para visitar y la mejor fecha del año. Todo esto es sin saber si algún día iré, pero ya tengo la idea en mi cabeza y algún día la llevo a cabo. 

Cuando decido viajar, siempre me pasan por mi mente muchas ideas, tal vez es esto de la melancolía o la satisfacción de haberlo logrado. Si viajo en bus o en avión, siempre escojo ventanilla. Por lo general al lado derecho si voy en bus, para poder disfrutar mejor el paisaje. Saliendo del terminal escucho una canción, siempre la misma y no me aburre, pero siempre la misma canción. Vuelo a Paris, de Johan Vera, no sé por qué es esa siempre, pero la repito una y otra vez.

Me teletransporto a un espacio desconocido, y pienso lo maravilloso que sería esta nueva ruta. 

He conversado este tema con varios amigos y me han dicho que les pasa lo mismo, será que llevamos lo de viajeros en el alma o será que alimentamos nuestros pensamientos con cada viaje. Creo que son ambas cosas, porque no todos son adictos a salir de su zona de confort y no los critico, porque es donde quieren estar, pero ¡Qué rico es viajar y descubrir por tus propios ojos!

Como mencionaba anteriormente, en internet hay una infinidad de fotos, videos e historias de todos los lugares, pero lo fascinante es verlo tú con tus propios ojos, que nadie te lo cuente, que nadie te diga que es un lugar feo, horrible y que no le gustó. Ese criterio tienes que decidirlo tú mismo. 

Siempre voy pensando, cuando veo los árboles, los campos, las flores, o simplemente un enorme desierto, hasta eso es hermoso. Pienso en mi familia, en sus caritas cuando puedan descubrir o vivir mediante mis historias y fotos estos parajes. Pienso en mis amigos, ellos también se merecen un espacio en este cuento, porque hoy muchos de ellos están contando y viviendo otros cuentos, otras historias. 

Por lo general llevo un listado de lugares para visitar, una ruta predeterminada, que con el paso de los días va a ir modificándose, porque muchas veces la mejor ruta te la dicen los locales.

Si viajo en avión, planifico y escojo mi asiento al lado de la cordillera de Los Andes, dependiendo del destino, esta vista es preciosa.

Carretones de Caballo en Cuba. Imagen de Google

Mi cabeza también divaga por los recuerdos que tengo cuando viajaba en Cuba en camiones, bicicletas, buses, trenes, camellos, chivichanas, motonetas, etc. Son recuerdos muy lindos porque marcan una etapa y un avance en los medios de transporte. Siempre que viajo a mi isla intento preservar la humildad y recordar que estos medios de transporte son también importantes. Disfruto además el paseo a caballo desde mi casa hasta el parque Vidal, o las terribles motonetas que vuelan sobre la carretera. Jamás olvidar nada de eso.

Motonetas de Santa Clara. Imagen de Google

Estoy seguro que en este instante te llegaron mil recuerdos a tu mente, te dejo debajo en los comentarios para que los describas. Tú también puedes ser parte de esta historia, de estos medios de transporte y también puedes motivar a otros a contar sus viajes.

Hay una especie de magia cuando nos vamos lejos y, al volver, hemos cambiado.

Kate Douglas Wiggin