Y cruzamos la puerta (Parte II)

Las miradas hablaban por sí solas, uno calladito, pero por dentro todo era un carnaval de emociones. La altura va haciendo que todo se haga pequeño, hasta tus ojos cuando quieres ver o imaginar que minutos antes estabas con los pies en la tierra.  

Para muchas personas, incluso, para mí, ya es un proceso normal el de coger un avión, estar en una ciudad hoy y mañana estás en otra, pero no era habitual en ese año 2016.

Pasa la azafata brindando líquidos, mi cabeza seguía pegada al cristal de la ventana, mirando aquel atardecer, el último atardecer y el primero desde las alturas. El sol parecía fantástico y en unos minutos llegó la luna, tal pareciera que era una obra de teatro y jugaban con nosotros. Por supuesto que después de tanto estrés con los papeles y pasaportes en Cuba, había que festejar. Un Whisky para su primer brindis en territorio de nadie (el cielo). En vasos plásticos, no importa, era lo que había y era el comienzo de un nuevo cambio.

La llegada a Tocumen, fue fenomenal, salir de una Cuba sencilla y bella, sin tantas tiendas ni grandes supermercados, mucho menos dentro del aeropuerto y de repente encontrarse con el HUB DE LAS AMÉRICAS, el gran aeropuerto de la ciudad de Panamá. Las “bondades” que siempre nos contaron y que nunca antes habíamos podido disfrutar estaban en un solo lugar. Cambio de avión en tan sólo 1 hora y 20 minutos, grandes tiendas, conexión WIFI de forma gratuita, un celular que no se conectaba y unas fotos para recordar ese momento. Mi amiga no hacía más que tomarme de la mano y gritarme, como buena cubana: ¡Oye mijito, deja la bobería, que se nos va a ir el avión!

Mi expresión ante tanta «belleza». Aeropuerto TOCUMEN. Panamá

De ahí salió una foto con mi cara muy expresiva, mi combinación textil y mi mochila, en medio de tanto brillo y marcas. Intentando conectarme a internet, corriendo por aquellos pasillos infinitos, leyendo y buscando la puerta de embarque y mi celular volviéndose loco con el internet y el Facebook. En Cuba apenas había llegado el internet wifi y era bien restringido para los que, como yo, usábamos iPhone. Las Apps no se actualizaban, aún no se actualizan allá, por otros problemas que no explicaré, al menos, no ahora.

Me logro comunicar, llegamos a la puerta de embarque y avisé a algunos amigos de EEUU, para que llamaran a mi casa en Cuba, el mansaje era corto: HENRRY ESTÁ BIEN, VA POR PANAMÁ. No había más que decir, eso era suficiente para calmar esa ansiedad de una familia que ha estado adaptada a tenerte “cerca” durante toda tu vida. Me imagino los dolores de estómago de mi abuela, por saber de mí, y yo sin poder llamar.

El vuelo sale nuevamente hasta la ciudad de Santiago de Chile. Hora de llegada: 6.20am, cómo olvidar en el viaje, la pantalla de aquel avión anunciando la altura de más de 10 KM, y a una temperatura 40 o 50 grados bajo cero. Una pantalla tenebrosa que no hacía más que alterar mis sentidos. 6 horas y 30 minutos en aquella nave, los pies encogidos y ya no se veía la luna ni el sol. Cuando sobrevolaba por Ecuador, se veían las luces de Guayaquil, según me indicaba el mapa que tenía al frente. Imaginaba a uno de mis amigos que recién se había ido a vivir a esa ciudad, diciéndole adiós al avión, ni que supiera que ahí iba yo, o simplemente como un niño le dice adiós a los aviones en Cuba.

Pantalla del Avión. Destino Santiago de Chile.

Esto es algo que aún hago, y no puedo evitarlo. Mi desesperación cuando escucho ese sonido en el cielo, mi mirada se me desvía involuntariamente, dejo todo lo que esté haciendo y me “descocoto” hacia las nubes. Quienes hayan tenido un ventilador ruso en Cuba, en pleno período especial, habrán entendido lo que es “descocotarse” y quedarse mirando hacia arriba, hacia las nubes, hacia el cielo o simplemente, quedarse en blanco y “trocaderos”.

El sueño de todo cubano es subirse alguna vez en la vida, al menos a un avión. Como dicen unos muñequitos cubanos: ¡Así sea lo último que haga!

Muchas veces creemos que la vida nos dice: NO, cuando sólo nos dice: ESPERA.

También puede gustarte...

4 Comentarios

  1. Yuli dice:

    Qué nervios, cuántos recuerdos vienen a mi.mente de esos inolvidables días…..13 enero de 2017😁

    1. Jeje, yo estoy recordando cada instante, las fotos me ayudan mucho… pero jamás he olvidado detalle alguno.

  2. Marantón dice:

    Papu, las citas del final están super. Sigue llenando esto que mola mogollón!!

    1. Genial, gracias por el comentario. Así seguiremos creciendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *