¿Qué ocurre cuando te vas de Cuba?

Antes de comenzar a escribir sobre este tema, me han pasado miles de recuerdos e ideas por la cabeza. Pero, quiero primeramente aclarar, que las historias o las experiencias en estos escritos no son 100% reales para no herir sensibilidades. Pido disculpas primeramente por lo que contaré, y el objetivo siempre es enseñar, educar y plantear mi punto de vista de las situaciones. Digo esto porque voy a tocar temas muy sensibles en la familia, en los amigos y tal vez para algunos vecinos. Pero creo que, en mi afán por mostrar este mundo desde el otro lado de la orilla, estas cosas también deben ser contadas.

Ahora sí, comienzo explicando, que todo es visto desde este lado, desde el lado del que se va, del lado de esa persona que comienza una nueva vida y que está viendo el mundo ahora más amplio, imaginando cada segundo y pensando en las personas que quedaron detrás, en los familiares más cercanos y en los amigos que más se quieren.

¿Qué pasa en la casa de un cubano cuando se va de Cuba?

Pues después de los llantos de despedida, las fiestas en las que no puedes participar y a las amistades que se enteraron a tiempo que te ibas de Cuba y fueron a dedicarte los últimos minutos posibles, después de todo eso, pues llega la nostalgia de los padres, abuelos y tíos cercanos.

En mi caso, vivo con mis abuelos maternos, o bueno, digo vivo, porque a pesar de la distancia física que hoy nos separa, sigo viviendo en sus corazones, y eso es lo más importante. Mi mamá vive muy cerca de ahí, y también mis tíos y primos. Hacía ya más de 6 años atrás que fue mi primera partida de casa, por el año 2008, para quien no me conoce, estudié en la capital de Cuba, La Habana, pero nací y me crie en la ciudad de Santa Clara, en la región central de la isla, a una distancia aproximada de 300 km.

Me fui a estudiar ingeniería en ciencias informáticas en la Universidad de las Ciencias Informáticas, por tanto, el desapego no se hizo notar mucho, puesto que ya estaban un poco adaptados a verme esporádicamente cada 3 meses o más. Lógicamente la distancia y el tiempo de retorno era incierto y más extenso, pero gracias a la comunicación que siempre hemos tenido, pues no se ha hecho tanto la espera de volver, aunque el gorrión golpe y muy fuerte que golpea, pero de eso les hablaré en otros escritos.

La familia cubana siempre ha convivido con mucha gente, los hijos, los nietos, todos en una casa, eso hace que el afecto y a lo que se le llama familia, sea mucho mayor que en otros lugares del planeta. Convivimos con nuestros padres y abuelos, muchas veces hasta que ellos fallecen, o nosotros nos vamos de la casa después de los 25 años. Yo no he tenido quejas nunca de mi familia, porque ellos lo son todo para mí, siempre apoyando mis ideas locas y haciéndome ver que puedo volver a ese nido familiar que crearon hace tiempo. No digo que tengo la familia perfecta, porque eso es bien difícil, pero sí estoy seguro que es casi perfecta. Siempre podré volver y siempre me van a querer igual, me van a mimar, me van a abrazar de la misma forma, porque no hay cariño más grande que el de la familia, el de la mamá, el papá, los hermanos, los abuelos y a veces algunos tíos (como los míos).

Mis Abuelos.

La decisión de irme de Cuba, siempre fue mía, era algo que tenía propuesto como proceso de crecer profesional y personalmente. Así que se dio la oportunidad y no lo dudé ni un segundo. Siempre contando con el apoyo de esas personas que mencionaba anteriormente.

Mi familia

¿Qué ocurre en el barrio cuando te vas?

Por lo general, la convivencia del cubano común es bien alegre, jovial e interactiva con los vecinos. Hay de todo, como en cualquier parte, pero en mi barrio, son muy amigables, o tal vez mi familia sea muy querida, yo no me quejo. Hablar de ellos también me produce nostalgia y se me engurruña el corazón cuando pienso en cada uno de ellos, ¿Qué se le puede llevar a Rosita? ¿Qué le compro a Rafelito? Son preguntas que nos hacemos cada vez que planeamos el tan anhelado regreso a nuestra tierra. Desafortunadamente no somos millonarios, al menos yo no lo soy, y muchas de estas preguntas quedan en sólo preguntas, pero en Cuba siempre les compro algo a cada uno. Hasta un jabón de baño es un gran regalo en Cuba, una pasta de dientes, un pomo de aceite para la cocina, un paquete de detergente, unos caramelos a los niños. Siempre que llego a mi casa me doy una vueltecita para saludar, para mostrarles que los tengo presente y que sigo siendo la misma persona humilde que ellos conocieron.

Amigos

Un día, en uno de esos viajes tuve que pagar 150 USD en el aeropuerto de Santiago de Chile, porque iba con “sobre equipaje”, y nada más que llevaba 3 kg de caramelos para repartirles a los niños del barrio. Pero no me arrepiento de eso, y estoy orgulloso de haberlo echo y de seguir haciéndolo, eso me engrandece el alma y alegra a muchos corazones. Nada me hace más feliz que agradecer a quienes un día me cambiaron pañales, me dieron un plato de harina o me regalaron guayabas para “matar el hambre”. La tristeza llega cuando te enteras que alguno de ellos, los más ancianitos han fallecido, es muy triste, pero es la regla de la vida, forma parte de esta partida de ajedrez.

Los Vecinos

¿Qué ocurre en Facebook cuando actualizamos la nueva ciudad de residencia?

Si eres de estas personas que publica en las redes sociales, hasta el último pelo teñido o el último par de zapatos que te compraste, publicar en Facebook, AHORA VIVE EN: X, Y O Z ciudad, es como revolver un avispero. Me pasó cuando puse aquella mañana del 23 de febrero actualicé la ciudad a: Santiago de Chile. Fue un “error de novato” que cometí, aunque en ese momento uno está viviendo tantas emociones que no piensa las consecuencias. Recuerdo que fue una de las publicaciones más concurridas y comentadas que he tenido. Me escribían personas que jamás habían cruzado una palabra conmigo, cubanos que vivían en Cuba, cubanos que vivían en Miami, en Francia, en Honduras, en todas partes del mundo. Muchos para felicitarme, otros para saber cómo me había ido, si me había casado con alguna persona extranjera y me habían reclamado, o si había cogido una lancha o una avioneta, un papalote o una chiringa. Yo digo: mi gente, ¡Qué chisme!, ¡Qué brete!

Pero lo positivo es que te reencuentras con personas que hacía tiempo no tenías contacto porque se habían ido de Cuba mucho antes que tú y en aquel entonces en mi país, el acceso a internet era muy limitado.

Lo negativo, es que comienzan a contarle a tu familia, todos los detalles que publicas en Facebook, y uno como novato, que publicaba todo lo que hacía, ahí sí que estás frito y puesto al sol (frase cubana para decir que estás jodido o embarcado) Le llegan con todos los cuentos a tu familia, que si fuiste a un parque de diversiones, que si ahora viajas por todo el mundo, que si ahora les puedes enviar dinero o si vas a reclamar a la familia completa, en fin, una infinidad de comentarios que es mejor evitar. Recomiendo para las nuevas generaciones, no hagan lo que yo hice, no comenten tanto, no publiquen todo, no cuenten todos los detalles, porque puede jugarles en su contra.

También ocurre a lo que yo le llamo el síndrome del pedir, este efecto es muy común para quien no ha salido de Cuba, pero ya de esto hablaré en otra entrada. Por el momento me voy despidiendo, deseándote, amigo viajero, amigo cubano, si puedes salir de Cuba, recorrer el mundo, disfrútalo al máximo, comparte las lindas experiencias e inspira a todo el que puedas a intentar hacerlo. Todos podemos, muchas veces el no hacerlo está en nuestra mente.

En la prosperidad, nuestros amigos nos conocen; en la adversidad, nosotros conocemos a nuestros amigos

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5 Comentarios

  1. Daymi diaz rodriguez dice:

    Genialll

    1. Muchas gracias!!!

  2. Arelys Hernández Caleo dice:

    Amigo experiencias inolvidables que traen lindos recuerdos ,momentos de tristezas,angustias, depresiones ,pero al final nos hacen fuerte antes las adversidades de la vida.

  3. Luiso dice:

    ajjajaa me gustó ! muy reflexivo ajaj suele suceder, pero mejor no genero un mensaje feo sobre el tema y más sobre aquellos vecinos o compañeros de secundaria o pre que ni tan siquiera en tiempos de universidad te saludaban , pero sin embargo cuando notan que sales a otro parte fuera del archipiélago, entonces eres el héroe, pero como dices… mejor para otro artículo

    1. jajaja gracias por tu comentario mi amigo…. para otro artículo, aquí hay tela por donde cortar..

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