¿Y la recarga pa´ cuando? Parte I

Uno de los temas más recurrentes entre la familia y los amigos cubanos, tanto los que se van, como los que se quedan, es la “bendita” Recarga de ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba), para los que no conocen de este tema, intentaré explicarles cómo funciona la única empresa de comunicaciones de Cuba.

Hace varios años ya, aproximadamente unos 8 años, si mal no recuerdo, la empresa comenzó a ampliar su servicio de telefonía celular en Cuba. Además, implementó el servicio de recargas desde el extranjero. Esto consiste en que, si tienes un familiar, un amigo o un conocido viviendo en cualquier parte del planeta, esta persona puede recargarte tu línea móvil en Cuba. Por supuesto esto genera un gasto para la persona que vive fuera de la isla, pero es totalmente gratis para el cubano. La oferta consiste en duplicar el monto recargado, si este es igual o superior a 20 dólares americanos.

Para la empresa y para el gobierno cubano, esto es muy beneficioso, es una forma de recaudar divisas extranjeras y cobrar en la isla por un servicio de llamadas de voz y SMS. En la actualidad, la tecnología en Cuba ha avanzado, y gracias a este sistema de recargas, el dinero recaudado por este tipo de servicio no deja de ser menor cada mes. Actualmente el país ya tiene implementado el servicio 3G y ofrece conexión a Datos Móviles, por precios extremadamente caros como, por ejemplo, paquetes de datos de 1GB por el precio de 10 USD. Llegando a ser uno de los servicios más caros de conexión a internet del mundo.

Dejando unos segundos apartado el tema de la recarga, quiero seguir con un tema relacionado. Muchas veces se preguntan, o nos preguntan, por qué los cubanos nos vamos de la isla, aunque no sea el tema central de este texto, pero podría ser una de las introducciones.

Es una respuesta muy complicada de dar, porque hay muchísimos puntos de vista al respecto. Cada persona tiene una historia diferente y un objetivo distinto en su vida. Lo que sí coincide en estas respuestas es: buscando un futuro mejor, una mejor economía y una solvencia económica acorde a un nivel de vida decente.

Cascada Salto del Laja

Los que se van, tienen sus cuentos bien claros, sus objetivos y están “preparados” para afrontar, LO QUE VENGA, para lograrlo. Pero, los que se quedan ¿Se han preguntado acaso qué tanto estarían dispuestos realmente a hacer, por vivir en otro país? En experiencia personal, y conversando con diversas personas en las redes sociales, tanto el que vive en Cuba como el que no, llego a la conclusión que no todo cubano residente en la isla está preparado ni dispuesto a aceptar la realidad de vivir en el extranjero. Pero lógicamente, su mente, en ocasiones no les da para pensar nada de eso. Lo explico porque yo antes de salir de Cuba tampoco lo pensaba, y creía que vivir afuera era eso lindo que contaban. Una vida maravillosa, sin preocupaciones, con la comida hecha, la ropa limpia y en el closet, toda planchadita y ordenada. La dispensa y el refrigerador, siempre llenos de carne de res, pollo, pescado, salmones, langostas, a los pocos meses el auto nuevo del año 2067 como mínimo y un trabajo de empresario donde ganar una mensualidad de 2000 USD (o su equivalente en cualquier moneda) era cosa fácil.

Pero resulta que todo eso es “FALSO”, al menos los primeros meses, incluso años. Las experiencias son variadas, yo les cuento algunas parecidas a las que me ha tocado vivir.

A los pocos días de haber llegado a Chile, me comienzan a escribir muchas personas en mis redes sociales, algunas alegrándose y otras, por supuesto que pidiendo maravillas del “capitalismo”. Una de las cosas que pedían, era la bendita recarga al celular. La innovación es fantástica, y te cuentan hasta del dolor de estómago del gato de la vecina, – ¡Pobrecito el gatico!  Si no me ayudan con una recarga el animalito se muere, porque con ese dinerito yo podría llamar a emergencias del hospital de Estocolmo. Las lluvias ácidas también me lo están afectando, y se le podría transmitir hasta el “coronavirus” a mi nietecito que juega mucho con el gatico-. ¡STOP! Yo digo: ¡SEÑORES!, ¿Qué comió esta persona anoche? Me pregunto: ¿Acaso volar en un avión te hace millonario? Aclaro que esto es un ejemplo con una historia un poco cambiada, pero totalmente cierta.

Yo podría entender, porque repito, cuando vivía en Cuba no entendía mucho estos sistemas de pagos con tarjetas de crédito, pero podría entender alguna situación puntual, pero OBJETIVIDAD EN LA VIDA. Volviendo a los primeros puntos del por qué el cubano sale de Cuba, buscamos progreso, avance, llegamos en taparrabos, como indios descubriendo “América” a un país totalmente distinto, con culturas totalmente diferentes, sin nadie, muchas veces que nos guíe, que nos diga qué hacer, qué ropa comprar, dónde encontrar trabajo. El objetivo es ir educando al cubano que aún no ha vivido esta experiencia a que la viva junto a estas historias, y no se ofenda ni se moleste cuando los de “acá” le decimos: no tengo dinero ni para comprarme un rollo de papel higiénico.

Las expresiones más comunes en Cuba sobre esta situación son: – ¡Qué tacaño! Si son solamente 20 “pesitos” (hablando de la moneda USD, que muchas veces es la única que conocen), otras expresiones muy comunes: -Este se la pasa viajando de aquí para allá, poniendo fotos en Facebook y uno aquí sin dinero y pasando trabajo. Y la más común y cito textual: – Ya se tomó la coca cola del olvido. (haciendo referencia a que olvidaste a tu gente en Cuba).

Sobre temas económicos en el capitalismo hay muchísimo para hablar, muchísimo que aprender y sobre todo en Cuba, que viven cegados muchas veces por una imposición de ideología, que no digo sea del todo errada, simplemente, opino, que no todo en la vida es tan malo como lo pintan, ni tan bueno como parece.

Agradezco que, en los últimos tiempos, el cubano ha tenido más acceso a viajar, a conocer el mundo que le rodea, y que ha tenido la oportunidad de vivir pellejo a pellejo estas experiencias, sobre todo que puede contarlas como yo lo intento hacer.

Volviendo al tema económico, allá dicen: – ¡Son sólo 20 pesitos! Pero no miran el sacrificio que uno como migrante, extranjero y muchas veces marginado tiene que hacer para ganarse esos 20 pesitos. Hay tela por donde cortar aquí, pero dejo a la imaginación este tema, para próximos textos.

Continuará…

Viajamos para cambiar no de lugar, sino de ideas

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5 Comentarios

  1. Muy bienn. Me encantó. No me ha pasado, pero me imagino…

  2. Maybis dice:

    Muy bien henrry cierto.. Adoro tu blog 💖

    1. Oh, muchas gracias. Me hace muy feliz! gracias por comentar.

  3. Luiso dice:

    Bueno, es una realidad que 20pesitos en cualquier parte del mundo menos en Cuba se consigue fácil, y más cuando en verdad laboras en tu profesión o vaya en cualquier laborar que sea digna, y más como todo cubano, que ha llegado a una sociedad de total consumismo, sabe hacer sus ahorros y lograr grandes cosas y sacrificarse por tener más que eso… indudablemente esos 20 van dirigido a tu familia, a tu mejor amigo de la universidad; lo que me cae mal del tema, son aquellos vecinos y conocidos que nunca tuvieron ahí contigo y que si lo reclaman jaja pero como dices, es tela por donde cortar

    1. Ya está lista esa parte… la subo hoy!! jajaja

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