Hace hoy, exactamente 4 años que volé de Cuba, y digo, volé, porque como todos saben, de Cuba no se sale sino es volando. Cuando decidimos dar este paso, siempre se juntan muchas razones y preguntas sin responder. Una de ellas y la que “motiva”, digamos a muchas personas es: Buscar la Libertad.

Cuando salimos de la isla, por el motivo que sea, pensamos en esa historia linda que nos contaron, ya hablé de ello en temas anteriores. La palabra LIBERTAD, para el cubano, significa mucho más que 8 letras, ya que hace varios años se habla de esa palabra y que sólo se consigue en EEUU, a la que la hacen llamar, la tierra de la libertad. No quisiera generar debates, porque cuando hablo de temas políticos siempre causo diversidad de criterios. Yo respeto cada pensamiento, y siempre pido, respeten el mío.

Cada quién interpreta la palabra mágica como desee, hay quienes son libres y viven aún en Cuba, hay quienes se sienten presos y viven en Norteamérica, sin embargo, hay quienes son felices y encontraron la razón de vivir en otros países y les va muy bien. También están esos cubanos que no se han adaptado a ningún país y han vuelto a la isla. En mi opinión muy personal, yo les aplaudo a todos. Les deseo desde mi corazón todas las cosas buenas que pueda existir.

A veces me pongo a pensar sobre la libertad, si la encuentras cuando sales de Cuba o cuando la compras viviendo en otros lugares. Es cierto que el sistema político cubano en ocasiones reprime sin razón, me ha pasado en determinado momento, muchas veces para obtener algo de dinero en una causa injustificada. Pero también, en el país que vivo actualmente: Chile, ocurre lo mismo. El gobierno reprime, encarcela y causa destrozos para obtener votos políticos y aceptación ciudadana. He tenido la oportunidad de comparar sistemas políticos, sistemas de gobierno y ya he visitado varios países. Al final, la libertad la consigues, donde tú seas feliz, donde te colme la vida y se te hagan realidad todos tus sueños. Ahí es donde encuentras la verdadera libertad.

Foto de Internet. Estallido Social en Chile

Cuando te vas, dejas muchas cosas materiales, te llevas 32Kg de “pacotilla”, que se multiplicará rápidamente en un camión de capitalismo. Pero hay cosas que no olvidarás y se transformarán, así como se transformaron en mi experiencia.

Vivir en otro país te hace muy fuerte, te hace mucho más maduro en muy poco tiempo, asumes la responsabilidad de tu casa, o donde vivas. Lo más curioso es el cambio de muchas personas para contigo. Soy del criterio que vivamos donde vivamos, nuestra Patria está allá, y se llama Cuba, la isla bella.

En estos 4 años he ganado muchísima experiencia, he ganado unos cuántos Kg más de peso, he ganado vivencias, historias para contar y muchísimos kilómetros de carretera y/o de vuelos. Pero también he perdido, he perdido el afecto de personas que pensé me querrían para siempre, ahora entiendo que eso no existe. He perdido la confianza de muchas personas que les deposité mi cariño. También he ganado lo mismo en otras, tal vez sea proporcional.

Conocí familias acá, visité muchos hogares donde me han atendido con un verdadero amor y cariño, de eso estoy y estaré eternamente agradecido.

Tuve la oportunidad de estudiar un programa de postgrado en una de las Universidades más prestigiosas de Chile y América Latina, a ella mi gran legado: Universidad de Concepción. Y por supuesto en este transcurso académico, conocí y compartí con compañeros de diferentes países: Ecuador, Sudáfrica, Estados Unidos, Mozambique, México, Alemania, Francia, España, Colombia, Venezuela y por supuesto, Chile.

Graduación Magister en UDEC

Las experiencias en clases fueron infinitas, el primer temblor de tierra estando en clases, las 3 generaciones de mi programa por las que pasé para nivelar conocimientos, y mis queridos profesores, siempre estarán en mi corazón, porque gracias a su paciencia y comprensión, logré demostrar que Cuba también merece un pedacito acá en la UDEC.

Pero: ¿Encontré la libertad? Puedo contarles que no, no la he encontrado, porque somos esclavos de otras cosas, ahora nuestras preocupaciones son otras. Migramos para evadir la política de Fidel, pero encontramos la política de Trump, Piñera, López Obrador, Moreno y otros tantos que gobiernan cada país del mundo.

Acaso no somos esclavos de las tarjetas de crédito, de los gustos caros, del consumismo, del último auto, o tal vez de las compañías de agua, gas, electricidad y teléfono. Somos esclavos de otras cosas, que no me vengan a mentir, no me intenten engañar, que ya viví en el monstruo y conozco sus entrañas. Pero, ahora mismo respondo a la pregunta que viene por inercia ¿Por qué no vuelves a Cuba si allá todo es maravilla? Pues no, no vuelvo por ahora, a pesar que es mi país, mi Patria y está mi familia. No vuelvo porque quiero esta libertad ahora, porque es aquí donde quiero vivir ahora, y eso creo que nadie tiene el derecho a quitármelo. Ya viví obligado un tiempo atrás, ahora soy yo. Ahora me obligo yo, ahora trabajo yo y me mantengo yo.

Así deberíamos pensar, los que somos almas libres, la Libertad es nuestra, y nadie debe quitárnosla. Viajemos porque nos da deseo, porque encontrar un nuevo destino sea una gran pasión y que nada ni nadie nos lo impida.

Los que niegan la libertad a otros no la merecen para ellos mismos. Abraham Lincoln

10 respuestas a «Hoy, 4 años en Chile. ¿Encontré la libertad?»

  1. Me gustó tu redacción. Es interesante leerlo y desde mi perspectiva que también vivo fuera de Cuba ya hace 10 años; tu significado de libertad. Una abrazo; sabes que te quiero.

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